Los collares y sistemas de adiestramiento son herramientas de apoyo para el entrenamiento de obediencia, especialmente en espacios abiertos donde la voz no alcanza o el perro se distrae con facilidad.
Los modelos actuales trabajan por niveles: sonido, vibración y, como último recurso, un estímulo de baja intensidad regulable. En la práctica, la mayoría de los perros responde a los dos primeros niveles una vez que asociaron la señal con la orden, y el estímulo eléctrico termina siendo innecesario.
La clave está en usarlos como refuerzo de un entrenamiento, no como reemplazo. El collar marca el momento exacto en que el perro debe corregir la conducta, pero la orden y el premio los seguís dando vos. Empezá siempre por el nivel más bajo y subí solo si no hay respuesta.
Sistemas de adiestramiento con alcance para distintos tamaños de terreno. Envíos a todo el país.